¡Reinventadas quedan con Favaritx, las bien conocidas camisas de franela!
A todos los chicos (¡y chicas!) que visten con camisas de cuadros de franela sin ser escoceses ni leñadores ni un mantel para el picnic dominical: ¡¡hay otras formas de lucir palmito sin abandonar vuestra forma geométrica favorita!!
Síganme para más recetas (en este caso textiles):
Y síganme porque, por el módico precio de esta lectura, les voy a conducir hasta la isla bonita de Menorca, concretamente al faro de Favaritx.
Toda esta historia (que salió redonda siendo cuadrada, y de colores) comenzó en octubre: cuatro días antes de partir a las ansiadas (y también muy merecidas, no está mal que yo lo diga) vacaciones.
Y es precisamente en ese periodo de descompresión progresiva, previa al parón playero,… cuando, ¡boom! Mi cerebro empieza a tomar velocidad, a reactivarse y a generar nuevas prendas que, creedme, es mejor sacar inmediatamente que esperar a que me explote la cabeza. Y si justo llega a mis manos un tejido nuevo fantástico… ¡Ya tenemos colección a la espontánea!
Para poder montar una espectacular sesión de fotos en mis "vacaciones", "sólo" me hace falta que alguna forma, elemento o color ronden mi cabeza, darle un par de vueltas al tejido, comenzar a tirar líneas en el patrón, cortar prototipos… Y, ea, lanzarme a coser día y noche.
Esto es: Liarse la manta a la cabeza JUSTO cuando se supone que tendría que estar pensando en el cocktail que me iba a tomar en ese chiringuito tan cuqui. Pues LO CONTRARIO.
Y así, de esa forma apresurada e inspirada nació, ¡entre otras cosas que os iré desvelando!, la colección que se embarcó en mi equipaje en el momento de "¡última llamada para el vuelo a Menorca!”.
A saber, dos tipos de sudaderas bien distintas, un vestido (con un espectacular escote en V), una bufanda… y la mascarilla que no falte.
Unas prendas, en aquel momento aún sin nombre ni apellido ni dueña, volando hacia un lugar especial donde bautizarse lejos de mi contexto urbano habitual.
Y ese destino fue precisamente el que veis en las fotos: Aislado de la civilización y en medio de s’Albufera des Grau, en la zona norte de la isla, se encuentra el faro de Favàritx. Un entorno de aspecto lunar de pizarra negra y gris sería la cuna ideal de mis nuevas criaturas de cuadros coloridos. Allí me las imaginaba antes de partir y así tomaron su nombre. Os las presento.
Redoble de tambores...
¡Aquí tenéis a las protagonistas de la Colección Cápsula Favàritx!
La sudadera unisex Ziggy, que puedes personalizar a tu gusto eligiendo entre mangas tipo blusa (más liviana, de lyocell en color tejano) o las mangas de sudadera habituales, más gruesas (de algodón, en azul marino).
El vestido Leny, que puedes personalizar eligiendo entre manga corta o manga larga tipo sudadera.
La sudadera Vivienne, diseñada para chicas. (Aunque si te animas, no seré yo quien te pare, man…).
Y con el mismo nombre, Vivienne, la bufanda y la mascarilla.
No está mal para cuatro días de prevacaciones. Y es que… quién no se inspira cuando tiene un viaje en el horizonte, ¿verdad?